6/11/07

En el inicio del debate de política general de las Islas Baleares se demuestra que los políticos dicen saber lo que hay que hacer.


El deber ser es perfectamente conocido y compartido por todos. Otra cosa muy diferente es que estos objetivos políticos, imposibles de alcanzarse en una sola legislatura, lleguen a concretarse sin el consenso de todos los partidos políticos, no sólo en el debate, sino en la necesidad de realizar un trabajo hercúleo, que excede con mucho lo que son las capacidades reales, a la vista de los hechos, de nuestros políticos a la hora de innovar. Se percibe en el discurso oficial el excesivo servilismo a quienes imprimen, desde una posición secundaria dentro del gobierno, sus ideologías, su dirección. Es evidente, por tanto, la falta de liderazgo y de ideas, las que en teoría deberían prodigarse en estos días. La reiterada palabra "país", el avance en la idea de expansión del catalanismo y la subvención lastran el discurso y lo hacen distanciarse de la realidad del pueblo balear. Está claro lo que piensan hacer, ahora se verá lo que se hace. Frente a la contundencia en el reconocimiento de que la educación es básica para el progreso y el apoyo incondicional a la implantación de la normalidad lingüística a la catalana, algo muy socialista, contrasta la debilidad argumental en las políticas sociales que se suponen deben potenciarse en las Islas Baleares. No es lo mismo el camino que andar y cuando se anda siempre hay obstáculos e interferencias que, al final, terminan por provocar que se dediquen los esfuerzos de la política a cuestiones que no son de interés general para la ciudadanía, sino para los partidos. El resultado está por ver, lo que da la sensación de que, efectivamente, esta legislatura autonómica permanece dormida y todavía no ha arrancado y cuando lo haga se demostrará si realmente existe la cohesión suficiente en el bloque de izquierdas para gobernar.

Entre tanto, los alimentos básicos han subido hasta un 25% y aquí en Balears el hecho insular también pasa su factura, el encarecimiento de los productos es abusivo. El lazo marrón simboliza nuestra adscripción a la campaña contra la subida del precio de los productos alimenticios básicos. Observe la evolución al alza de los precios publicada en el diario El Mundo: http://www.elmundo.es/mundodinero/2007/11/06/economia/1194349294.html

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