2/10/08

El nacionalismo no es ninguna solución, porque cuando pueden demostrarlo, contrariamente sólo aparecen intereses partidistas.

Esta ha sido mi posición hoy, contundente, en los micrófonos de Radio Balear: es cierto que la situación que se está generando va a permitir más espacio político para el nacionalismo, normalmente surgido de la despersonalización evidente de los partidos políticos de ámbito estatal, con lo que los problemas locales son más próximos al ciudadano que los de ámbito nacional o internacional. Esta laguna debe ser aprovechada por quienes deseen cubrir verdaderamente esa carencia de nuestro sistema político; pero el nacionalismo está demostrando que su interés es más bien partidista, de oportunidad política y no de resolución de los problemas que afectan a la ciudadanía. El nacionalismo no es el salvador de nada ni de nadie, ni lo podrá ser, sencillamente porque ese espacio o hueco como se le quiera llamar sólo lo podrá ocupar un partido estructural, de ámbito estatal. Las dos columnas (PP y PSOE) que han venido sosteniendo el peso de la responsabilidad política hasta el momento en España están muy desgastadas, vencidas por el paso de los años y el poder político, hace falta una tercera columna, la del Liberalismo en España.

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