11/12/08

No tiene sentido hablar de respeto al pluralismo político si, al mismo tiempo, no se abre el debate sobre la condena a cadena perpetua de etarras.

El debate político acerca de cómo intervenir democráticamente contra ETA no tiene sentido si no se pronuncia el Estado - la unidad de todos- sobre consideraciones fundamentales en la lucha antiterrorista: la primera de ellas es la del respeto a las víctimas en igual proporción a la necesidad de evitar nuevas muertes, lo último no es una justificación para los familiares que han perdido a los seres queridos -la memoria es también una responsabilidad del Estado- y mucho menos una excusa para abrir ninguna puerta política a la banda. La segunda, el respeto al pluralismo político -un valor democrático esencial- debe venir acompañado del debate político que reprima al máximo las acciones terroristas, de lo contrario no es creíble porque sencillamente es abrir, como decimos, una puerta política a la expresión terrorista. A la vista de los hechos violentos que históricamente ha venido perpetrando la banda armada la condena perpétua es una posibilidad democrática para los inevitables futuros, nada desdeñable en este momento. Si ponemos en valor el pluralismo, también hagamos lo propio con los mecanismos de defensa del sistema democrático ante quienes quieren manipularlo empleando la sangre.

1 comentario:

Anónimo dijo...

En esta espiral de relacionar terrorismo con nacionalismo esta la frase: "A los nacionalistas habría que colgarlos de algún sitio.." Primero los nacionalistas, despues los comunistas, acto seguido los socialistas y al final a por los liberales. Torquemada sólo pudo nacer en un sitio: España.