25/3/09

Sobre el aborto.

Ya se preguntaba Kant como universalista sobre si el progreso era hacia mejor. La postura al respecto de la polémica suscitada por la modificación de la Ley del Aborto, la que he manifestado hoy públicamente como liberal en los medios de comunicación ha sido la siguiente:

1º. - Plena libertad de expresión de las Cofradías de Semana Santa para decidir, como entidades que expresan un sentimiento religioso cercano al pueblo, si apoyan o no la ampliación de los plazos en los que se puede abortar.

2º.- Debe mantenerse la exigencia de no mezclar política con religión, para no volver a etapas antiguas ya superadas y que nada tienen que ver con el momento socialmente moderno.

3º.- No echarle la culpa a la sociedad de si está o no preparada, si es madura o no para esta apertura de caminos que propone el PSOE. Todo el mundo sabe bien lo que entraña abortar, otra cosa es si la persona que debe decidir está o no preparada por sí misma en todas las facetas de la vida que conlleva afrontar una decisión de tanta trascendencia. El apoyo a los menores, la protección del valor vida y la asistencia psicológica deben propiciarse por parte del Estado. El menor valora si va a poder trabajar, si le afecta en los estudios, si tendrá para asumir esa carga, entre múltiples factores. Una asistencia comprometida y humana por parte del Estado en estos casos además de necesaria es un planteamiento liberal.

4º. El aborto no se soluciona con una Ley, ni con la ampliación de los plazos para abortar que ésta contempla. Hay un problema social, estructural, que solucionar primero, antes de reformar las leyes y es el sociológico y el educacional. Desde este punto de vista el Proyecto Liberal aboga por dejar las leyes abortivas como se encuentran en este momento y no avanzar más en ellas, en tanto en cuanto estas coberturas sociales del Estado no se dispongan para asistir a quienes tienen que tomar tan difícil decisión en su vida y en la de otros.

Concluimos que no todo progreso es el adecuado y en este caso, si lo que se pretende es promover el debate y la opinión, hablar de temas que no sean de crisis, se ha errado por parte del Gobierno el cauce adecuado, no es la vía parlamentaria ni la modificación legislativa el foro adecuado para promover cambios que la sociedad no entiende al comprobar cómo los hospitales siguen vertiendo los restos humanos de una intervención abortiva a la basura, sin mayor control ni dignidad. Como liberal estimo que las cosas están bien como están, que en este asunto no caben maximalismos porque cada cual conoce sus motivos; pero que avanzar en la legislación pro abortiva contraviene muchos valores y fundamentos jurídicos que están fuertemente arraigados en nuestra sociedad, con sus virtudes y defectos; pero antes de equivocarse mejor no remover lo que ya tuvo en su día un profundo debate y democrático del que ha dimanado la Ley vigente.

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