14/5/09

Humanizar la libertad o morir en una patera.


Incluso los más acérrimos defensores del capitalismo reconocen que uno de sus límites se ha situado en la imposibilidad de contener los flujos migratorios que tienen como consecuencia, por una parte, un trasvase constante de personas dispuestas a encontrar un modo de vida mejor —lo cual provoca en el capitalismo una gran precarización en todos los órdenes— y, por otra, que los países receptores se vean desbordados por no tener las condiciones adecuadas para la recepción digna de la población inmigrante. Pero, sobre todo, el grave deterioro del derecho a la vida y la libertad de las personas. Esta situación ha suscitado su replanteamiento en términos de una suavización de estos efectos que revierta en la propia sostenibilidad del sistema, pues, de lo contrario, este estado de cosas no podrá seguir manteniéndose por mucho más tiempo si se siguen utilizando métodos represivos que hieren toda sensibilidad humana. Cuando el PSOE pretende mitigar la tasa de paro aduciendo que muchos de los parados son inmigrantes no sólo está realizado un ejercicio inhumano de la política, sino que está reconociendo su propia incapacidad para afrontar un problema que se generó con la mano de obra que el PP permitió entrar en España y con los "papeles para todos" promovido por el PSOE sin tener en cuenta que los inmigrantes son personas, además de trabajadores. El orden liberal es imprescindible, y el ejercicio de la libertad de todo hombre con humanismo es urgente para evitar más muertes.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Qué opinión le merecen la polémica venta en farmacias de "la píldora del día después" sin receta médica y la reforma de la ley del aborto? ¿Es deshumanizar la libertad o humanizarla?

Francisco Fernández Ochoa dijo...

Gracias por su reflexión. Los socialistas han abierto el camino hacia la adquisición libre, pero sin control de la píldora del día después. Los conservadores, por su parte acudiendo al miedo, ya anuncian el nuevo brote de enfermedades venéreas y s.i.d.a. que se avecina desde el momento en que se utilice la píldora como método anticonceptivo, sin serlo. Enmedio de la confrontación bipartidista, como siempre, el que se queda sin soluciones es el ciudadano. Una solución liberal debe recurrir al orden, al sentido común y humano con el que deben tratarse los asuntos de salud. Si los avances científicos permiten que una persona que haya mantenido relaciones sexuales y no desee bajo ningún concepto quedarse embarazada pueda remediar su preocupación, entonces hablamos de un hito más conseguido por la Ciencia para el bienestar del hombre. Pero cuando esa misma persona decide por sí misma y sin control médico alguno tomar sin límites y cada vez que estime oportuno la píldora del día después, entramos en el mismo problema que suscitaría la automedicación sin control en cualquier otro caso. La solución está en la tecnología, la Comunidad Autónoma de Andalucía, por ejemplo, viene expidiendo tarjetas sanitarias con ship electrónico que ahorra el papel de la receta y que se podrían utilizar para dejar constancia de la compra de la píldora a los efectos de un seguimiento médico en el caso de que se observaran excesos o irregularidades en su consumo, y todo porque al no tratarse de un método anticonceptivo el médico podría aconsejar a la persona que está haciendo un mal uso del medicamento para que buscara alternativas bien orientadas, sin más consecuencias. Si no se hiciera caso de esta alarma médica, obviamente el consumo estaría restringido para esta persona y si obtiene la píldora por otras vías, a través de amigos o similares estaría cometiendo una irresponsabilidad. La píldora del día después debe ser un recurso más, al servicio de las personas, pero controlado y aconsejado por los médicos. En cuanto a la opinión "sobre el aborto" le remitimos al artículo publicado en el blog a 25 de marzo de 2009 de la que destaco que estamos ante un problema de medios y de atención humanizada al caso concreto de la propia sanidad pública más que de las controversias éticas o morales que siempre acompañarán a los avances científicos.

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo con que estuviera un poco controlado el uso, pues lo ideal sería que se utilizara con responsabilidad, pero puede que no sea así ¡Muchas gracias por su contestacióN!