14/9/09

La educación liberal de los hijos


Una educación en principios y valores propios de una Sociedad Sana y Libre es la adecuada para nuestros hijos. En esta tarea deben colaborar los padres, quienes tienen la responsabilidad, en las etapas iniciales de la educación de los menores de formarles en ellos. Lo que no se haga por la familia y en etapas tempranas quedará como un vacío que ninguna Institución Académica puede ni debe colmar.

La enseñanza socrática, de dar satisfacción a la inquietud intelectual y la búsqueda de motivaciones que ayuden a la educación es una tarea del profesorado. Un modelo de calidad se distingue de otros por el respeto hacia uno mismo y los demás. Cuando los padres y los profesores fallan en la educación de los hijos lo que tenemos es fracaso escolar y social, como está a la vista en los últimos tiempos.

La educación debe ser moderna, el modelo doctrinario busca el retroceso hacia cánones educativos ya superados por la Sociedad. Volver al pasado o instruirse en valores anticuados, del pasado, no tiene sentido en un mundo cambiante y científicamente avanzado. Los liberales tenemos como base un modelo educativo que ha dado frutos en el viejo continente durante siglos, avanzar en él al ritmo de los tiempos es una exigencia intelectual que nos reta como grupo político, pero que también establece unos mínimos que deben cumplirse por quienes tienen un papel en aquella Sociedad que quiera mantener la sanidad de sus valores y el equilibrio del reemplazo generacional.
Mientras el listón está cada vez más alto y se pone más difícil el acceso a una profesión, los valores educativos, las humanidades están en declive. Sólo quienes pueden orientar por su experiencia o por su alto nivel adquisitivo la educación de sus hijos opta a oportunidades laborales que para el resto son inalcanzables. Los comportamientos de quienes así acceden a un empleo son excluyentes, vacíos y sin escrúpulos para con los demás.
Primar el valor del esfuerzo, el orden disciplinario y la superación es esencial, pero también acompañarlo de la motivación y la accesibilidad a la educación, para que todos encuentren el lugar que les corresponda en nuestra Sociedad sin adscripciones ni etiquetajes, sino por su valía profesional y humana. En definitiva, la educación para una vida digna no la dan sólo los títulos académicos.

2 comentarios:

ILikePepsi dijo...

¿y por qué deben los políticos decidir nuestra escuela?

Vendan todas las escuelas! y que decidan sus nuevos dueños la educacion que ofertar, y los padres la educacion que demandar para sus hijos.

Ni que decir tiene que eso no es incompatible con la educación "gratuita" universal. Basta con que nos den a cada padre un cheque con nuestra parte alicuota de lo que hasta ahora se gasta en un ruinoso sistema publico de escuelas... seguro que todavia nos sobraría para comprar el material escolar, las excursiones de los niños y para pagar alguna comisión a un político estatista para que pueda comprarse unas gaseosas con las que hacer experimentos (que con nuestros niños ya vale!)

Anónimo dijo...

Tienes razón el cheque escolar es necesario con urgencia en este país.