8/1/10

Los presupuestos 2010 del Consell Insular ponen en evidencia la mala gestión de la crisis.


Estamos ante los presupuestos que más endeudamiento van a generar en las Islas Baleares. Es Pacte de Govern contraerá deuda por valor de 32 millones de euros y nada menos que la deuda total ascenderá a 172,6 millones de euros a finales de año 2010. Es un hecho histórico de dudosa consideración, pues ahora justificarán el endeudamiento como una manera de salir de la crisis; pero qué pasaba cuando no había crisis y las Islas se endeudaban con la misma desproporción. No pasaba nada, forma parte del lastre también histórico que padecen las Islas Baleares y que seguiremos pagando con impuestos y tasas durante los próximos treinta años.

El mismo modelo económico privado, de endeudamiento durante el período de vida de una persona lo están aplicando a las Instituciones, con la diferencia de que uds. las gobiernan de cuatro en cuatro años, pasándose unos a otros la misma desproporción, la poca consideración hacia una ciudadanía que soporta como nunca el paro y la crisis.

Uds. palían al enfermo por la mala gestión del sistema con cuidados de bienestar social, a pesar de ser una de las áreas de más crecimiento presupuestario, las políticas sociales están menos dotadas de recursos que nunca por una sencilla razón, estamos pagando las obras pero cuando hicieron los edificios se olvidaron de que había que mantenerlos e incrementar el personal. Estos presupuestos dedican un gran esfuerzo a errores del pasado; pero no ofrecen en absoluto ninguna intención de corregirlos.

Los impuestos y tasas que se recaudan como Consell Insular no servirían a unos presupuestos a la baja si no estuvieran respaldados por los ingresos estatales, atribuibles en gran parte a carreteras y al ingreso del Govern Balear.

Si ahora se destinarán estas cantidades a carreteres habrá que ver que es lo que ha pasado desde 2007, momento en que el Gobierno Socialista subió al poder del Consell y del Govern, en este período el mantenimiento de las mismas ha sido nulo, por lo que estas partidas vienen a paliar, nuevamente, los efectos de la desatención pública a una gran inversión del Gobierno anterior -también controvertida en su momento- y que ha sido dejada de la mano hasta ahora.
Obviamente, las partidas sufragarán algo más que mantenimiento dado el grave deterioro de algunas de las carreteras estrella del anterior Gobierno de distinto color político al actual. Cuánto tiempo se ha malgastado esperando a que llegaran estas partidas de ingreso desde Madrid sin que se haya podido hacer otra cosa que ver cómo se desgastaban las obras recién terminadas.

Al incrementarse el presupuesto de Obras Públicas en detrimento de otras Consellerias, Uds. están ideologizando los presupuestos, apuestan por la Obra Pública como herramienta para sacarnos de la crisis, pero al mismo tiempo no dudan en sacrificar a la población con más impuestos que palíen el endeudamiento sin freno.

Los ciudadanos soportan unas cargas impositivas que pagan sus experimentos ideológicos, frente a lo que todos los economistas aconsejan Uds. Perseveran en su idea, que está por encima de los intereses particulares, cuando son estos intereses de los individuos, sumados uno tras otros los que construyen el tejido social y vertebran económicamente nuestras Islas, para que luego sean gestionadas de esta manera politizada, nada realista con la situación que padecemos muchos estratos y capas sociales que nunca habían pensado verse en una situación tan precaria en el empleo y en las expectativas de salir de la crisis como las que tenemos en este momento.

Los presupuestos de 2010 deberían haber sido los de 2009 y los de 2010 deberían atender necesidades relativas a la población marginada y desatendida, que precisa de algo más que obra pública e hípica.


Hemos convertido el presupueto en un instrumento descontrolado de la inversión pública y las dotaciones presupuestarias no afrontan los verdaderos problemas de atasco que padecemos en todos los sentidos, entre ellos y el más evidente el del segundo cinturón de carreteras para la ciudad de Palma. Se invierten 62 millones en el convenio de carreteras; pero los ciudadanos que tengan que acceder cada día a su trabajo seguirán con tráfico saturado a las nueve de la mañana en todos los accesos a Ciutat.

Lamentamos esta forma de gestionar lo público porque provoca que más ciudadanos estén dispuestos a no pagar sus impuestos ante la imposibilidad de llegar a fin de mes, de sobrevivir y Uds. Siguen al margen de todo ello construyendo conforme a un modelo de producción que estaba ya obsoleto en 2008, agotado en 2009 y que en 2010 forma parte del claro fracaso de las políticas de crecimiento insostenible, que son desarrollistas a costa del esfuerzo de unos ciudadanos que a día de hoy están saturados por lo ineficaz de sus planteamientos estratégicos y por la sencilla razón de que no tienen trabajo para mantener el equilibrio presupuestario que Uds. Nos proponen.

Existe una alternativa a todo ello, la de moderar el gasto público a la inversa de lo que Uds. Están proponiendo, políticas de máxima austeridad en la Administración y el ejemplo de los políticos mientras salimos de la crisis que padecen todos los sectores, la unidad y la cooperación Institucional, sin embargo a la cooperación se le dedican menos partidas que en anteriores ejercicios. En definitiva, si de algo se pueden tildar estos presupuestos es de falta de coherencia e irrealismo, sirven a una idea de las Islas Baleares que sólo es sostenible con grandes temporadas turísticas que ya se han terminado junto con los proyecto faraónicos de otras legislaturas que hoy pagamos todos y que Uds. Siguen queriéndonos hacer pagar como si no supiéramos que una economía libre de mercado no debe estar ideologízada, sobre todo cuando no funciona, ya que para salir de donde estamos necesitamos el esfuerzo de todos los partidos políticos, asociaciones y entidades ciudadanos, porque en definitiva hay veces que las cosas sólo se pueden hacer de una manera, y la crisis obliga a soluciones consensuadas entre todos uds. Que no vemos por ninguna parte, porque no basta decir que el lastre es de otros, sino que la gestión actual tampoco nos ayuda en el momento de crisis en el que nos encontramos.

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