21/1/11

El momento procesal en el que deben exigirse responsabilidades políticas es en el de la acusación, no en la imputación.


Deseamos manifestar que nos parece profundamente injusto y contrario al principio de presunción de inocencia el que se exijan responsabilidades políticas de manera interesada y precipitada como arma electoral sin que se haya consolidado la acusación formalmente ante los Tribunales.


Estamos viendo cómo personas que desempeñan importantes cargos políticos y que nos consta que son honestas dada su trayectoria intachable, de servicio público, son víctimas de los propios partidos políticos a los que pertenecen, por no tener conocimiento de las corruptelas que tienen lugar a sus espaldas o porque las formaciones se aprovechan torticeramente de la imagen de honestidad de estas personas para perpetrar delitos.

La prudencia y la honestidad política aconsejan esperar a que los imputados tengan la oportunidad de explicarse o defenderse antes de realizar un juicio paralelo político desde otras formaciones que puede ser tan indeseable como la propia corrupción de los partidos políticos.

El Proyecto Liberal, adelantándose al cariz oportunista que mostrará la campaña política en Baleares utilizando los asuntos de corrupción en lugar de atender las necesidades de los ciudadanos, no denostará, ni realizará comentarios sobre personas imputadas en los Tribunales sea cual sea la formación política afectada por este tipo de asuntos.

Las necesidades de la ciudadanía deben atenderse como una obligación y de manera prioritaria en estos momentos de crisis por los partidos políticos que presentan candidatura electoral, por lo que en coherencia, realizar este tipo de manifestaciones en las que se solicita la dimisión de un imputado no es más que darle continuidad a un sistema político perverso y corrupto que debe regenerarse; pero de otra manera, a través de la propia política.

Ahora bien, en el momento en el que se formaliza la acusación contra cualquier cargo público por la comisión de delitos, cuando se pasa de imputado a acusado es evidente que debe exigirse su destitución o dimisión, tanto por higiene democrática como por dignidad política.

En consecuencia con lo expuesto, el Proyecto Liberal condena la corrupción de los partidos políticos por el gran daño democrático que generan y se manifiesta de acuerdo con la necesidad de depuración y regeneración de las Instituciones públicas, con profundo respeto por los tiempos que vienen marcados por el propio proceder de la Justicia.

Texto secundario

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