13/6/11

El equilibrio en aras de la gobernabilidad.



En Mallorca todavía tenemos presente la experiencia vivida en 2007 con la rescindida, que no disuelta, Unió Mallorquina cuando pactó con el denominado BLOC y PSOE para conseguir que el partido más votado, PP, no gobernara. Hoy, el PP con su mayoría absoluta no necesita a la nueva CXI, un partido que todavía no sabemos por qué ha recibido en toda la campaña electoral de 2011 un seguimiento en la prensa como si continuara siendo Institucional, cuando en realidad se presentaba por primera vez estrenando siglas, lo mismo ha sucedido con "La Lliga". Son todas ellas cosas inexplicables que sin duda tendrán su razón de ser en cuestiones internas de la política o mejor del politiqueo que se nos escapan al entendimiento, pero que pasan.

Pues bien, en esta línea de cosas inexplicables que suceden nos encontramos ahora con la reedición de la famosa pinza IU-PP, un apoyo antinatural de la izquierda a la derecha, que desoye las instrucciones de Cayo Lara cuando dijo que había que hacer gobiernos de izquierdas y que nos sitúa de nuevo, en una Izquierda Unida tan enfadada con el PSOE que es capaz de gobernar con los conservadores. Esta manera de hacer las cosas, tan atípica como infructuosa, sino es por dar castigo al PSOE; le trajo a IU la debacle electoral después de los años 90, su propio electorado no le había perdonado la traición a sus principios. IU perdió muchos votos en Andalucía, donde se produjo la pinza.

Hablar de principios hoy en día en la política parece secundario; pero no lo es, sólo los principios y la fidelidad a unas ideas, defendiéndolas siempre con ilusión y sin fanatismo, son las que pueden dar el equilibrio moderado propio del gobierno democrático. Ahora el PP afrontará en solitario la responsabilidad de reconducir los problemas que tanto preocupan a los españoles, para éso les han votado; pero no es el poder absoluto sinónimo del equilibrio democrático que necesitamos, el tiempo lo demostrará y nosotros seguiremos aquí, por principios, para recordarlo.

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