21/7/11

La partida de ajedrez político PP-PSOE por el Gobierno de España.

La dimisión del Presidente de la Generalitat Valenciana, Sr. Camps, se ha producido no sin antes revalidar la mayoría electoral del Partido Popular en esa Comunidad Autónoma, lo cual ya es motivo de reflexión democrática, sino justo después y para no afectar la candidatura del Sr. Rajoy a la Presidencia de España.

Desde este punto de vista, tanto por el momento político en el que se produce como por sus formas está claro que no es más que un movimiento de piezas del tablero de ajedrez político en el que juegan Partido Popular y PSOE.

Contrasta, por una parte, el personalismo con el que el Sr. Camps trata este asunto, irrogándole a su condición de President de la Generalitat una total identificación de su cargo con los valencianos hasta el punto, dice, de sacrificarse; y de otra, la evidente frialdad con la que los partidos políticos tratan estos asuntos, siempre desde el punto de vista de la estrategia del poder por el poder, en los que las personas son movidas como piezas de ajedrez según sus intereses. 

En todo caso, sea bienvenida esta instada dimisión -que algunos han contemplado, por Trillo, con gesto militar- por el bien de la democracia.

Desde el Proyecto Liberal Español siempre hemos defendido que la mera imputación no debe suponer la inmediata dimisión o cese del cargo político; pero que la condición de acusado, y más la de procesado ya son instancias del proceso en las que es más higiénico políticamente hablando y más sano para la democracia que el procesado se defienda ante los Tribunales de Justicia, resuelva su situación o la afronte, en caso de resultar condenado, sin dar lugar a dudas sobre la separación e independencia de los poderes públicos entre sí.

Siempre es mejor dimitir, como conducta ejemplar, a perjudicar la imagen pública con actitudes impropias de los cargos políticos que han sido procesados y que se aferran al poder. En este caso el sacrificio no es ejemplar, ha sido obligado por la ejecutiva nacional del Partido Popular, a la vista está cuando el propio Camps dice haberse sacrificado por Rajoy y, por lo tanto, sigue en entredicho la imagen pública que ofrece un caso peculiar, en el que dos de los encausados ya han admitido su culpabilidad y que, por lo tanto, hace pensar -siempre desde el profundo respeto democrático de la presunción de inocencia del Sr. Camps- en tramas profundas, que van más allá de unos trajes, de intereses nada trasparentes en el seno de un partido que aspira al Gobierno de España.

1 comentario:

Tío Chinto de Couzadoiro dijo...

Ojalá cunda el ejemplo, a partir de ahora, y personajes con más motivos que Camps para dimitir -Bono, Rubalcaba, Chaves, Griñán- sigan su camino.