29/9/11

La reforma constitucional express y su incidencia en los Ayuntamientos.

La reforma Constitucional express, la que limita la capacidad de gasto, de endeudamiento público y que, por tanto, es una medida de contención del déficit público preocupa a los ciudadanos por lo siguiente y más allá de las formas en contra del principio de ortodoxia constitucional con las que ha sido aprobada por consenso entre Partido Popular y PSOE:

Y les preocupa porque a la vista de las propuestas de recorte presupuestario y en las materias, algunas de ellas básicas en las que se va a producir, la ciudadanía se pregunta si no sería necesario igual que Uds. han fijado un máximo de endeudamiento también fijar un mínimo de inversión pública para garantizar unos servicios públicos de calidad, unos servicios públicos básicos y esenciales que estén despolitizados de lo que unos y otros quieren.

En palabras del Sr. Rajoy, sin ir más lejos, "hay que podar el árbol".

Porque una cosa es podar el árbol, muy necesario; pero otra bien diferente es talar el tronco, dejarlo como un muñón y además plantar otro árbol ideológico alternativo, es decir, hacer lo mismo que hizo el PSOE en la pasada legislatura según el criterio político que tenga el Partido Popular en este momento. Y eso es lo que está sucediendo después de haber pasado ya los primeros 100 días de gobierno, se está aprovechando la nefasta coyuntura económica para ajustar no conforme a las necesidades, sino a las decisiones políticas.

Entre las necesidades está mantener el nivel de calidad de los servicios y saber dónde se recorta y por qué, si afecta o no a la producción de servicio público, que es en definitiva de lo que se trata, de que la Administración sirva a los ciudadanos como algo más que un ente recaudatorio que cuando no tiene ingresos es incapaz de mantener los servicios esenciales dentro de unos parámetros razonables como país desarrollado.

A modo de ejemplo, si usted quita al funcionario de la ventanilla pública cuando la asistencia al ciudadano es fundamental y recorta el gasto en los sectores públicos productivos en términos de calidad asistencial para la sociedad, entonces se está privando de generar esos beneficios que son comunes y de los que favorecen a todos y que no se pueden materializar, contabilizar por ser intangibles, invisibles.

Y recuerden señores del Ayuntamiento de Palma que es la mano invisible la que mueve los mercados, no solo el dinero.

Y le preocupa también a los ciudadanos de a pie, de manera paralela al necesario recorte en los gastos cómo se van a generar ingresos para las arcas municipales. Desde luego no a costa del incremento de impuestos.

Si el Ayuntamiento recorta y recorta gastos pero no aporta ni una sola idea para financiarse que no sea más endeudamiento estaremos en una dinámica de un solo sentido, de cuánto puedo o no gastar en lugar de saber si puedo gastar en función de lo que ingreso, que es como se manejan las economías familiares.

El Partido Popular ha anunciado que la Administración debe funcionar como una economía familiar y la pregunta que se hacen los ciudadanos es de dónde va a sacar el ingreso, estando como está la construcción y los impuestos que recaían sobre la misma que eran los que mantenían vivos a los Ayuntamientos.

Parece ser que el Consell Insular de Mallorca -ayer asistimos a su Pleno Extraordinario- ya ha encontrado la solución mágica, "que el Govern pague lo que debe", espetaron. Se limitará por tanto también el Ayuntamiento de Palma a esta solución, pedirán ustedes lo mismo y se limitarán a esperar a que caiga el maná del Estado ¿o tiene el flamante equipo de gobierno municipal alguna iniciativa viable en este sentido? 

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