9/10/13

Posicionamiento del PLIE sobre educación para las Islas Baleares y España.

Tengan en cuenta, sobre todo los padres -que dicen manifestarse apolíticamente por la no politización de la educación de sus hijos- que todos los partidos políticos, incluido el Partido Popular, por ser el del TIL por Decretazo; intentan adoctrinar en las ideas y qué mejor herramienta para ello que la educativa.

Es paradójico que haya sido el propio PP el que ha rechazado concurrir a las concentraciones para defender el TIL. No nos engañemos, siendo el partido político que Gobierna no quiere decir que porque no dé la cara para defender sus propios planteamientos en las aulas no esté ejerciendo indirectamente el máximo grado de politización del asunto que pueda. No seamos los adultos más infantiles que los niños de primaria: lo de cómo funciona la teoría de la organización de las masas tampoco tiene tanto misterio como ya hemos comprobado con la marea verde, en ese caso bien visiblemente. 

Luego de una manera o de otra la politización de la enseñanza está al orden del día. La utilización de la imposición por Decreto habla por sí sola de la falta de libertad en la enseñanza y el error de cálculo del PP al entrar en este juego antidemocrático que experimenta con los alumnos para hacer retroceder el catalanismo que ellos mismos propiciaron en su día, también.

Esto, que no es ninguna novedad, ha llegado en esta Legislatura 2011/2015 a su extremo en las Islas Baleares donde asistimos a lo peor que podría sucedernos en materia de educación, a la falta de libertad educativa y justo, no es coincidencia, en el momento peor de la crisis económica.

Recordemos que en el recién acabado curso y escolar y para los meses de verano surgió el problema en Palma de aquellos niños que se malnutrían al estar cerrados los comedores escolares durante las vacaciones estivales y estar sus familias en la más absoluta pobreza, muchos escolares no llevan a clase todo el material escolar porque sus padres no lo pueden costear y las familias en paro no han podido comprar todos los libros. 

Por otra parte, salvo excepciones de los alumnos que muestran interés en cursar estudios, un buen número se muestra apático o no cree en las posibilidades de trabajo que le ofrece el sistema. Esta situación hace temblar el pilar educativo, fundamental en el desarrollo de una sociedad culta y preparada. Nada más lejos, en pocos años las Islas Baleares y España padecerán otro grave síntoma que hará más acuciante si cabe la desesperación que ya tienen sobre sí muchas familias.

El analfabetismo de muchos de nuestros mayores, tal y como ha puesto de manifiesto recientemente el informe de la OCDE, puede ser un mal endémico de nuestros escolares mal formados también en el futuro, si no se hacen las cosas bien.

Los profesores no se libran de los recortes, podemos decir que sus retribuciones salariales están a la baja y que las pagas extraordinarias y vacacionales les han dejado de ser abonadas. Este dato no es supérfluo, el actual Govern Balear no ha dudado en utilizar la precariedad económica del profesorado para decir que no podrían resistir mucho tiempo de huelga y que terminaría pronto ¡qué argumentos más propios de una tiranía que de una democracia!

El modelo de la educación del partido conservador a su imagen y semejanza es un desastre para España, sus orientaciones hacia una educación que sirva de base a la productividad son nefastas como lo han sido sus recetas para la economía y lo está siendo su intransigencia para la humanidad y solidaridad entre los españoles al basarse en el capitalismo salvaje o neoliberalismo conservador, que es lo mismo, y que, por cierto, no tiene nada que ver con el liberalismo.

Los conflictos en la educación no pueden encubrir cuestiones de fondo tales como:

¿Quiénes han sido los responsables del agotamiento económico de las familias de clase media?

¿A qué modelo obedece el debilitamiento de las clases medias y a quién le interesa su desmotivación?

¿Para quién hacemos política, para un grupo de amigos, para quitar al de turno y ocupar su puesto o para el interés general?

Los políticos están atados de manos, demasiados intereses en juego antes de tomar una decisión. De acuerdo en que se han hecho muchas mejoras -paralelas a la inestabilidad que padecemos curso escolar tras curso escolar- y que los índices de anafabeltización no son los de antes; pero el frenazo en la calidad de la educación hará retroceder lo construido generacionalmente, no se trata de la inversión del Estado en esta materia -una mentalidad típicamente socialista- sino de lo que los padres no pueden ya aportar en la educación de sus hijos, mucho más directo y sobre todo menos clientelar y menos dirigido doctrinariamente. Los límites en la educación no son sólo económicos, tienen que ver con los valores y su actual decadencia, con la pedagogía.

Los padres y medios de comunicación también tienen su parte de responsabilidad en todo esto, asumen hoy la realidad o tendrán parte de culpa mañana. Lo que marca la diferencia en la educación de calidad es la motivación del alumno y lo que se ha perdido, el gran problema que padece el sistema educativo, es la desmotivación generalizada del alumnado. Ése es el grave problema educacional que soportamos y que atañe, directamente, a la economía de las familias y a la falta de incentivos que se produce en su seno.

Una educación en principios y valores propios de una Sociedad Sana y Libre es la adecuada para nuestros hijos. En esta tarea deben colaborar los padres, quienes tienen la responsabilidad, en las etapas iniciales de la educación de los menores de formarles en ellos. Lo que no se haga por la familia y en etapas tempranas quedará como un vacío que ninguna Institución Académica puede ni debe colmar.

La enseñanza socrática, de dar satisfacción a la inquietud intelectual y la búsqueda de motivaciones que ayuden a la educación es una tarea del profesorado. Un modelo de calidad se distingue de otros por el respeto hacia uno mismo y los demás. Cuando los padres y los profesores fallan en la educación de los hijos lo que tenemos es fracaso escolar y social, como está a la vista en los últimos tiempos.

La educación debe ser moderna, el modelo doctrinario creado artificalmente en los despachos busca el retroceso hacia cánones educativos ya superados por la Sociedad. 

Volver al pasado o instruirse en valores anticuados, del pasado, no tiene sentido en un mundo cambiante y científicamente avanzado. 

Los liberales tenemos como base un modelo educativo que ha dado frutos en el viejo continente durante siglos, avanzar en él al ritmo de los tiempos es una exigencia intelectual que nos reta como grupo político, pero que también establece unos mínimos que deben cumplirse por quienes tienen un papel en aquella Sociedad que quiera mantener la sanidad de sus valores y el equilibrio del reemplazo generacional.

Mientras el listón está cada vez más alto y se pone más difícil el acceso a una profesión, los valores educativos, las humanidades están en declive. Sólo quienes pueden orientar por su experiencia o por su alto nivel adquisitivo la educación de sus hijos optan a oportunidades laborales que para el resto son inalcanzables. A estas clases conservadoras les interesa que sus hijos estudien inglés; pero no como lo obliga el TIL por mero revanchismo contra el catalán, cuando empiece a aplicarse se darán cuenta.

Los comportamientos de quienes así acceden a un empleo, por mera competencia, son excluyentes, vacíos y sin escrúpulos para con los demás. La meritocracia es otra cosa, consiste en la elección de los mejores por su esfuerzo y rendimiento, no por ser más competitivos están mejor preparados. Se puede dar la paradoja de que un alumno escriba con faltas ortográficas en castellano, que no sepa que su lengua balear existe y que su nivel de inglés no sea el adecuado hasta que curse unos meses en Inglaterra o con profesores nativos, sin olvidar que el 30% de los estudiantes no necesitarán nunca el conocimiento de una lengua extranjera en España más allá de nociones básicas.

Primar el valor del esfuerzo, el orden disciplinario y la superación es esencial; pero también acompañarlo de la motivación y la accesibilidad a la educación, para que todos encuentren el lugar que les corresponda en nuestra Sociedad sin adscripciones ni etiquetajes, sino por su valía profesional y humana. En definitiva, la educación para una vida digna no la dan sólo los títulos académicos.

El déficit educacional, una gran ola de pasos atrás y frustración que se nos viene encima ya que las medidas gubernamentales de incentivo a la educación empezaron a partir de 2009, la inexistencia de planes académicos estables se extiende desde 1.989. El TIL de 2012/2013 no soluciona ni garantiza los contenidos de la educación, sino que se queda en las formas, en la imagen que tapa los vacíos estructurales y males endémicos  de nuestro sistema educativo.

El Proyecto Liberal Balear, PLIB-PLIE propone para las Islas Baleares un modelo educacional bilingüe, cuya lengua vehicular sea la castellana en cumplimiento de la Constitución Española de 1.978 y que las materias se impartan de manera equilibrada  en castellano y balear, no catalán. El aprendizaje de la lengua extranjera también sería obligatoria, pero según el patrón tradicional que todos hemos conocido y que tan buen resultado ha tenido siempre para todos aquellos que han encontrado una motivación extra en necesitar aprenderla para poder optar con mayores posibilidades a determinados puestos de trabajo en la realidad, no en la imaginación de los políticos, quienes por cierto muestran escaso conocimiento de lenguas extranjeras.

El Proyecto Liberal Balear, PLIB-PLIE incorporará en su programa de Gobierno autonómico la necesidad de referéndum a la población sobre la cuestión de la lengua balear, para que de ser aprobado por el pueblo el Estatuto de Autonomía de las Islas Baleares pase a denominar lengua Balear allí donde ahora dice Catalana. Entendemos que esta es la verdadera lucha por la cuestión identitaria y educacional de un pueblo, ambas ligadas como están para formar personas que conozcan su realidad y su Historia, no la que venga impuesta por los despachos y mucho menos por otras Comunidades Autónomas que no sea la de las Islas Baleares.

A nivel nacional, el Proyecto Liberal Español, PLIE propondrá en su programa de Gobierno la centralización de la educación, la sanidad y la seguridad como un núcleo duro de competencias exclusivas del Estado. 

La única politización posible de la enseñanza es la legítima, la propia del sistema administrativo de Leyes educacionales racionales y coherentes que da lugar a un proceso de exigencia y valoración de los contenidos que tienen que ser implementados por igual en toda España, con respeto a los foralismos y a las lenguas cooficiales allí donde existan y fomentando en esos lugares el bilingüísmo equilibrado entre el castellano y la lengua foral que corresponda.



Francisco Fernández Ochoa, Presidente PLIE.
Es abogado y politólogo.

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