Programa electoral Palma 2011

Palma Liberal

Palma requiere de un Estatuto corporativo propio como gran ciudad que es, diferenciado del que tienen el resto de grandes ciudades españolas.

Entre otros motivos, esto es así porque territorialmente está abierta al mar y es el municipio por excelencia de tránsito para los turistas.

En Palma, existe una grave problemática derivada de una mayor demanda de servicios por parte de la población, tanto cualitativa como cuantitativamente hablando, como también sufre mayores exigencias organizativas, financieras, nuevos problemas de participación ciudadana que no vienen recogidos en la Ley de Capitalidad, que sigue siendo insuficiente y poco utilizada por las disputas de color político; y que tampoco han encontrado solución operativa a través de las Asociaciones de Vecinos, altamente politizadas.

Los problemas de participación ciudadana han derivado en que los denominados Casals de Barri, finalmente, han terminado en manos de empresas que los gestionan primando el beneficio o el interés mercantil en lugar de la prestación de servicios a través de los programas educacionales de estos casales, que adolecen en su oferta pública de programas de formación básica, titulaciones académicas homologadas, idiomas, en definitiva adolecen de elementos verdaderamente culturales, ensalzándose los cursos meramente lucrativos o de ocio.

La participación ciudadana y el asociacionismo están en regresión en nuestra ciudad porque los obstáculos administrativos y financieros para conseguir la gestión de un casal de barri han aumentado con la crisis, que también afecta a las arcas públicas y han aumentado el rigor de las entidades bancarias a la hora de conceder préstamos para estos fines. Las dificultades de financiación inherentes al sistema de subvenciones que se ha creado para mantenerlos, ahora deficitario por lo que decimos, complica la gran dedicación de recursos humanos y materiales que precisan estos casales y agudiza la falta de motivación de los gestores públicos para abordar con energía una solución de conjunto hacia esta falta de atención a los ciudadanos, que ha llegado a niveles de gran preocupación, hasta el punto de estar su actividad en declive prácticamente mercantilizada y politizada, sin alcanzar plenamente los fines para los que fueron creados.

El Proyecto Liberal propone un replanteamiento de todo este sistema asistencial, prioritario para la prestación de las políticas sociales de atención directa al ciudadano, para que los Casals de Barri vuelvan a estar en manos de los ciudadanos, no de empresas con interés mercantil, y que estas iniciativas estén apoyadas y controladas en su buena ejecución por el Ayuntamiento.

Por lo tanto, la visión del municipio de Palma debe completarse desde una perspectiva de variedad administrativa que todavía no ha llegado a existir en España, por regir en nuestro país la denominada uniformidad local. En consecuencia, el reconocimiento de lo específico de nuestro municipio, su revitalización, requiere modernizar el municipio acercándolo a las tendencias que se tienen en el conjunto europeo y que tratan de diversificar el régimen jurídico de los Municipios en función de sus singularidades, así decimos que Palma de Mallorca es además europea y cosmopolita.

Como señalamos, las peculiaridades del Municipio de Palma son muchas: es una gran ciudad y es un Municipio turístico con enclave geográfico en el Mediterráneo. Por tanto, arbitrar un régimen jurídico específico para aquellas peculiaridades más notorias de nuestro Municipio no se enfrenta a la uniformidad local que sirve de base competencial y de dotación de infraestructuras al Municipio de Palma como al resto de Municipios españoles, sino que busca su complemento dándole una solución a aquello que nos diferencia. De tal forma que, estando reconocidas las necesidades básicas, uniformes, inherentes a cualquier Municipio español le sean también reconocidas libremente a Palma otras que sólo se producen en esta Capital y que, además, son las que le otorgan un rango específico como ciudad abierta del Mediterráneo.

Esta diversificación ha sido, en realidad, la que ha venido dominando en la mentalidad cosmopolita de la población palmesana, que desde siempre ha sabido convivir con el turismo respetando su propio patrimonio histórico y cultural.

Si esto es así, si la población es capaz de asumir la diversificación y respetar cada uno de los tramos culturales de los que se compone su identidad, el Ayuntamiento como Institución debe ser capaz de reproducir en su régimen jurídico esta realidad, no puede estar por detrás de la mentalidad abierta y variada de los ciudadanos que habitan en el Municipio de Palma.

Esta postura integradora y convivencial del ciudadano mallorquín con el entorno en el que se ubica no está reñida tampoco con el respeto por sus tradiciones y por la preservación de una rica y profunda cultura mediterránea a la que pertenece.

Precisamente, el Proyecto Liberal considera que es el Ayuntamiento quien debería encargarse de este reconocimiento cultural para que no se pierda y pueda compaginarse con la necesidad de modernizar aquellas infraestructuras y edificaciones que se muestran hoy obsoletas en nuestro Municipio, como alternativa a la recesión en la construcción de obra nueva.

El compromiso de modernización del Ayuntamiento de Palma está íntimamente relacionado con el poder del Ayuntamiento como órgano gestor del Municipio y, por lo tanto, como órgano decisor en términos de oportunidad política, consciente de la realidad de la población y, sobre todo, de ser un órgano ejecutor que tiene que conocer las necesidades y compartir su manera de hacer las cosas con la ciudadanía a la que sirve.

A lo largo de la última legislatura el turismo también ha ido ganando terreno desde su enfoque municipal, aún en estado embrionario, si bien se puede recoger un sentimiento de pertenencia al territorio de los que habitualmente residen en él y saber compaginarlo con los que nos visitan, con el deseo de que lo hagan frecuentemente, lo que posiciona al Ayuntamiento como órgano gestor de estas necesidades poblacionales y de sus diferentes clases (residente permanente u ocasional, transeúnte habitual, estacional u ocasional), sabiendo en cada momento cómo debe encauzarlas para darle satisfacción a la mayoría de ciudadanos que habitan o se encuentran en su territorio.

De esta manera, podemos conseguir que sea una realidad y no una simple definición que el territorio municipal sea el ámbito físico donde el Ayuntamiento del Municipio ejerce sus facultades, presta sus servicios públicos, administra los bienes del Municipio, tanto de dominio público como los patrimoniales, y ejerce las funciones de policía en el mismo, atendiendo siempre a la diversidad de su población y a la realidad de su tiempo, de tal manera que pueda decirse que nada de lo que sucede en el término municipal le es ajeno al Ayuntamiento.

La policía turística municipal ha reivindicado una contratación laboral estable, que les permita entrar a formar parte de las plantillas de policías locales de los Ayuntamientos de Baleares. Esta petición nos parece del todo razonable, pues es un cuerpo creado en su momento precisamente para atender los servicios turísticos de seguridad y atención al turista desde un punto de vista municipal, lo que requería de una especial cualificación a la hora de conocer idiomas y de tener una preparación específica para ello.

Ahora que este servicio está consolidado debe priorizarse su integración en la policía local de manera gradual durante todo el año, debiéndose estudiar la dedicación y reabsorción de estos efectivos en los meses de estacionalidad turística a labores ordinarias dentro del cuerpo, al tiempo que se les reserva un destino específico turístico en los meses de más afluencia. Es un caso claro en el que este tipo de servicios, bien logrados hasta ahora no deben retroceder.

Actualmente trabajan en las Islas unos 300 policías turísticos que son contratados entre seis y nueve meses al año, para después pasar a formar parte de las listas del SOIB, una situación que vienen padeciendo desde hace más de ocho años. Para el Proyecto Liberal estas personas deberían tener preferencia a la hora de integrarse como plantilla ordinaria durante los doce meses del año en la Policía Local y siempre conservando su especial destino turístico, no deben servir a apoyar a otros municipios que tienen sus propias carencias cuando sea necesario.

La plantilla de policías turísticos está formada por unos 300 agentes, a los que hay que sumar otros 500 policías interinos “que en cualquier momento pueden dejar de trabajar, ya que no cuentan con una plaza fija de trabajo”. El Proyecto Liberal es contrario a las políticas de empleo que no generan estabilidad ni seguridad a los trabajadores. En tiempos de crisis debe combatirse en la medida de lo posible la incertidumbre en las contrataciones laborales públicas.

El Proyecto Liberal ha reflexionado como partido político sobre este problema trasversal, que implica al Govern y a los Ayuntamientos turísticos y estamos de acuerdo en que la solución tiene que llegar de la mano de la cooperación administrativa de estas dos Instituciones.

Esta conflictividad entre lo que debería ser y lo que se puede hacer, propia de la realidad poblacional del Siglo XXI es la que debe determinar las técnicas con las que el Ayuntamiento ejecuta su poder gestor en Palma, incidiendo en todos los detalles de la ciudad, desde qué sentido cultural se le debe dar a los desfiles y fiestas populares que tengan lugar en la ciudad, respetando los elementos tradicionales que nos consolidan como Municipio balear y que al entender del Proyecto Liberal, PLIB-PLIE dan a conocer nuestra identidad a quienes nos visitan, hasta el horario de luces, fuentes, apertura de comercios, salas de fiesta, reducción de ruidos, etc.

Siendo consciente siempre el Ayuntamiento de que estas decisiones son las que pueden tener luego repercusión en la estacionalidad y en el cambio de pautas comerciales que se han venido consolidando negativamente año tras año en nuestra Ciudad y que han desembocado en el cierre de numerosos pequeños y medianos comercios porque se ha perdido la perspectiva de que el Municipio es un ente vivo, dinámico, motor de la riqueza y un actor o agente administrativo decisivo, no un simple complemento de las iniciativas que se tomen a nivel autonómico o nacional en este sentido, directamente relacionado con el sentir de la población, y que requiere de una altura de miras que proyecten a la Ciudad de Palma como algo más que una ciudad de tránsitos para un determinado turismo que, por otra parte, no centra su atención en la ciudad. Y todo con respeto por los que habitan siempre, por los vecinos, y su arraigo cultural y comercial. Que estas dos últimas facetas del Municipio de Palma se estén perdiendo no es una casualidad, como ha sucedido con la denominada “Ruta Martiana” del casco antiguo, obedece al incentivo de otras prácticas relacionadas con el tipo de explotación o modelo turístico de interior hacia el que se focaliza erróneamente la actividad del Municipio.

Estas pautas o comportamientos dirigidos por otros entes administrativos superiores, que no son los Municipales, han generado la pérdida de nuestra propia identidad cultural como mallorquines y la pérdida del dinamismo comercial a favor de los grandes centros comerciales o de los propios centros hoteleros que concentran toda la oferta, nocivamente incluida, en los paquetes de viajes vacacionales, dos errores que deben regularse de manera coordinada por las Autoridades competentes, pues han conformado históricamente parte de nuestra carta de presentación ante los que nos visitan, con gran éxito, pues han sido determinantes de una marca, de la identidad y calidad de las Islas Baleares reconocida internacionalmente y que, ahora, no puede verse afectada por ser más rentables otras explotaciones del turismo que, insistimos, deben ser un complemento y no una suplantación de la forma de vida, tradicionalmente liberal, que los palmesanos desarrollan en el Municipio de Palma de Mallorca y de la que también viven.

En definitiva, lo expuesto podría resumirse, tal y como mejor lo expresa el administrativista Baena Alcázar, en un desequilibrio entre la importancia del Municipio como centro de representación política y su pérdida de carácter de fuente de decisiones macroeconómicas. En este sentido y en relación con este desequilibrio existe una difícil situación de la Hacienda Local en donde es característico el déficit y el endeudamiento crónico, tema no afrontado tampoco en las Islas Baleares por ninguno de los gobiernos que de manera sucesiva, e indistintamente de su color político, se han visto incapaces de dotar al Municipio de Palma de una estructura viaria, de un plan urbanístico o de una calidad en la construcción acorde al siglo en el que vivimos y a las exigencias europeas de excelencia, si bien al contrario estas mejoras han venido configurándose sustancialmente a través del impulso privado, generando rentabilidades que, a menudo, no han sido negociadas con la fortaleza que hubiese sido deseable mostrara el Ayuntamiento o que no revierten parte de su ganancia en lo público y que, por consiguiente, se alejan del interés general y de la comprensión de los ciudadanos -así sucede con el Palacio de Congresos, con el innecesario nuevo diseño de la Playa de Palma, mientras no se acomete la reforma del Auditórium de Palma y un largo etc. de despropósitos.

El Ayuntamiento de Palma, lastrado por asuntos macroeconómicos que le exceden y que necesitan de la intervención de los organismos superiores, tiene la responsabilidad de incrementar, en los momentos de dura crisis económica que vivimos, las actividades de interés social, de mejorar los recursos destinados a dar alimento, ropa y orientación a los más desfavorecidos, a las verdaderas víctimas de esta situación tan extraordinaria como humana. Mientras se resuelven los problemas generados por una gestión inadecuada de los grandes servicios, que no se pierda la perspectiva humana a la que también debe servir el Ayuntamiento, en mayor medida si cabe en tiempos de crisis.

El humanismo aconseja tratamientos acordes con las finalidades sociales, con las políticas sociales que toman tierra en el Ayuntamiento como el órgano más cercano a los problemas reales de la ciudadanía. Pero no nos engañemos, no se puede hacer política social sin las dotaciones presupuestarias adecuadas, sin dinero.

En este sentido, la obligación del Ayuntamiento, además de política, es moral, pues el bienestar de los pobres depende de la labor humanitaria que se realice desde las Instituciones.

Muchas personas, miembros integrantes de los núcleos familiares desconocen las posibilidades que el Gobierno y las entidades financieras han puesto a su disposición como medidas cautelares contra la crisis. Esta desinformación por sí misma ya es injusta, pues aplicar automatismos en los casos de necesidad es lo mismo que tratar distintas enfermedades con el mismo medicamento, ya sea o no el adecuado.

La pobreza viene determinada por la edad, la situación laboral, la desestructuración familiar, por los problemas personales, por la marginación.

Esta casuística, que es tan diversa, encuentra siempre los mismos caminos, no siempre el pobre está dispuesto a dejarse ayudar, entre otras cosas porque recibir ayuda en sí misma ya es un esfuerzo administrativo que muchos indigentes o marginados ni siquiera conocen que pueden obtener.

En definitiva, poner los medios al abasto de quienes realmente lo necesitan, comprobando que realmente sea así, determinaría una política social del Ayuntamiento más preocupada porque las ayudas lleguen realmente a su destino, sin los condicionamientos y las limitaciones que se tienen en este momento y que hacen que los servicios que se prestan en este sentido sean deficitarios, insuficientes o simplemente inservibles en un gran número de casos.

Los principios administrativos de cooperación y solidaridad obligan en estos momentos a que el Ayuntamiento de Palma destine su esfuerzo práctico a estas ayudas, que no tienen porqué ser subvenciones, complejas administrativamente hablando, sino ayudas directas a quienes acrediten un rango de pobreza que permita actuar frente a los problemas de la ciudadanía con resultados.

El Proyecto Liberal se solidariza con los colectivos más desfavorecidos por la crisis económica como el de parados, el de amas de casa y el de indigentes y hace un llamamiento a que las medidas económicas que se prometieron por parte del Govern Balear y las Instituciones como el Ayuntamiento de Palma lleguen hasta las personas más necesitadas en nuestro Municipio. No se trata de condonar deudas, ni de subvencionar la pobreza, sino la de habilitar un sistema asistencial sanitario y alimentario suficiente para dar cobertura a los desamparados por la crisis, mientras se proponen y buscan nuevos yacimientos de empleo para ocupar a quienes han perdido su único modus vivendi, el trabajo.

Los Tribunales, los Bancos y las Instituciones Públicas deben coordinarse para buscar una solución conjunta, una refinanciación, los aplazamientos que resulten necesarios de las deudas contraídas, en su mayor parte hipotecarias, hasta que la productividad de las familias en paro y los autónomos mejore, de lo contrario unos y otros actúan de manera cómplice en que las cosas ni mejoren, ni cambien, sino que se agoten en sí mismas hasta que lo que hoy es ya un problema preocupante se nos escape de las manos.

Los Ayuntamientos ingleses ya vivieron esta problemática, hoy con la crisis actual que padecen como el resto de Europa han dicho algo que también nos puede servir en Palma: “no vamos a permitir que los pobres pasen necesidades, porque la otra vez, si hubiéramos hecho más, algo así no habría pasado”. Esta es la responsabilidad del Ayuntamiento de Palma, que no se le pueda recriminar en el futuro que en los momentos en que realmente hace falta debería haber actuado de otra manera.


Conclusión negativa sobre los denominados “Ejes Cívicos” palmesanos.
El balance de “Eje Cívico” impuesto a Blanquerna por parte de Cort es del todo negativo a la vista del numeroso cierre de comercios. Y de la misma manera lo ha sido el que se ha realizado en la calle Fábrica y en el Mercado de Pere Garau porque su diseño conceptual ha producido, en la práctica, la recesión del pequeño y mediano comercio.

La Democracia de hoy necesita ser respaldada en numerosos temas (y particularmente el del urbanismo) por un sistema claro y oficial de contrapesos ciudadanos, técnicos independientes, legalmente instituidos a tal efecto.

El Proyecto Liberal, consciente del peligro que conlleva la tradicional atribución de los Poderes Municipales si no se ejerce correctamente, se compromete a promover ese indispensable ajuste legal, sin el cual peligra la democracia participativa responsable.

Esta forma de proceder, de configurar funcionalmente la ciudad de Palma por Decreto Ley ajeno al verdadero sentir de los ciudadanos, debe cambiar.


Proponemos una política municipal de austeridad para la legislatura 2011-2014.

Austeridad es sinónimo de ahorro de lo que no hace falta, ¿qué es lo que le sobra al Ayuntamiento de Palma?¿ De qué podemos prescindir los ciudadanos sin que la calidad de los servicios de su Administración más próxima sea peor?

Es obligado priorizar qué partidas deben ahorrarse antes que otras para de verdad ser austeros. Evidentemente y más allá de lo que todo el mundo entiende que es evidente: ahorrar en coches oficiales, en sueldos de los altos cargos y todo lo que suponga ostentación pública no se tiene que olvidar que, más que convertir estas prioridades en una cuestión política de un color u otro, se deben acompañar estas medidas de austeridad con la mejora de la financiación propia del Ayuntamiento de Palma.

Si ahorramos en gastos pero no contenemos el déficit en otras partidas o no cambiamos la financiación que provenía del urbanismo y se agosta, estaremos de igual forma, se haga lo que se haga, sin dinero en las arcas públicas del Ayuntamiento para gobernar.

No en valde, el Pleno del Senado aprobó el 9 de marzo de 2010 por consentimiento de todas las fuerzas políticas una iniciativa para instar al Govern a presentar en el período transcurrido de sesiones el proyecto de Ley del Gobierno Local y aprobar de forma coordinada el nuevo sistema de financiación de ayuntamientos, medidas que deben impulsarse para la legislatura 2011-2015.

Los Ayuntamiento no sólo se han de financiar de otra manera, que no sea a costa de incrementar las multas y la vía de ejecución, como se ha hecho, sino que se han de revisar sus propias competencias, decidir qué áreas son prescindibles o al menos reducibles considerablemente en este momento para la ciudadanía, reforzando las áreas competenciales más eficaces.

Si no hay construcción y los servicios de urbanismo y vivienda no mantienen el ritmo de otros años estos recursos se deben redistribuir y destinar a políticas sociales y de seguridad ciudadana principalmente, obviando otros capítulos de crecimiento insostenible e irracional. Palma no necesita ya de más obras faraónicas ni de construcciones que luego no se pueden mantener.

Paralizar, suspender, aplazar, todas estas palabras son sinónimo de fracaso en la gestión pública que ha de ser desde un punto de vista liberal, al contrario, ágil y eficaz.

Cuando el Ayuntamiento no atiende sus compromisos la ciudadanía se resiente porque deja de percibir los dineros públicos, mientras que la presión fiscal de la Hacienda Local no se contrae, la mayoría de municipios de España han incrementado su recaudación impositiva a pesar de la crisis, es decir, que han de recaudar más para hacer frente al déficit que acumulan a costa de empobrecer todavía más a los ciudadanos.

Todo en la gestión pública ha de servir a una finalidad que no sea recaudar en sí misma, sino de servicio a la ciudadanía utilizando bien los recursos, esforzándose por controlar el dinero público como patrimonio de todos los ciudadanos.

La Hacienda Pública Local está para algo más que recaudar o ajustar el presupuesto, las partidas que se destinan al gasto. Está para favorecer la gestión y cuando es la gestión pública eficaz misma la que está en juego es cuando el Ayuntamiento debe valerse de los medios de financiación necesarios, que suplan las deficiencias que vienen provocadas por la ausencia de construcción, sobre todo si como vemos estas deficiencias van a continuar existiendo los próximos años, con lo que tendrán que intervenir otros agentes económicos que permitan que la gestión del Ayuntamiento sea lo más ajustada posible, pero también eficaz en la mejora del capítulo de ingresos destinados a reducir el déficit público, pero no a costa de los impuestos hasta que sea el momento oportuno para ello.

De hecho, los impuestos municipales tendrían que bajarse solo y solo si se da el momento económico preciso, desde la concepción liberal para salir de esta crisis, se deben bajar los impuestos en el momento justo antes de la reactivación de la economía, precisamente porque un mayor número de ciudadanos estarían dispuestos a pagarlos y el incremento de la recaudación generaría un superávit para las arcas públicas que podría destinarse, principalmente, a las políticas sociales para ayudar a salir de la crisis.

PROPUESTAS CONCRETAS SOBRE LA UBICACIÓN DEL KIOSKO DEL PARQUE MUNICIPAL DE SON COTONER Y PARA TODA LA BARRIADA.

El parque municipal de Son Cotoner responde a un modelo antiguo, a una visión hoy en día ya poco efectiva de cómo debe ser un área de recreo en un entorno urbano.

Las características y la propia ubicación del parque lo convierten en un lugar poco transitado, retirado del entorno urbano, en lugar de estar integrado en él. De hecho esto es así porque es un parque que no está preparado para una afluencia masiva de personas, recordemos que la barriada de Son Cotoner alcanza ya los 9.000 vecinos, sin embargo en su plaza principal y al aire libre únicamente habría sitio para ciento cincuenta personas que pudieran permanecer sentadas al mismo tiempo.

De esta manera, la afluencia al Kiosko viene determinada por encontrarse en un lugar de paso hacia los colegios públicos y en una zona del parque lo más cercana posible a los núcleos urbanos aprovechando su acceso principal. En definitiva la ubicación del Kiosko es importante porque es lo que determina que realmente sea un servicio para los vecinos más que un bar más de la barriada.

Los problemas que padece el actual Kiosko deben servir para proporcionarle una ubicación modélica, así la falta de seguridad es un elemento a tener en cuenta, pues el actual no dispone de una construcción que disuada a quienes ven en su separación del entorno urbano una oportunidad para asaltarlo y robar en él constantemente.

Así mismo el alcantarillado en los alrededores del Kiosko es esencial que se mejore, pues en su actual ubicación padece las mismas inundaciones que muchas zonas del parque, lo que dificulta su utilización los días siguientes a las fuertes lluvias. Por lo tanto de nada sirve hablar de la ubicación del Kiosko si antes no se ha previsto subsanar una serie de deficiencias estructurales que presenta el parque: el alcantarillado, la limpieza, la falta de zonas ajardinadas y ornamentadas para el paseo, las grietas de asfalto en los accesos, la señalización para el correcto uso de los espacios dedicados a los perros, el soterramiento de los cables de telefonía de los edificios colindantes y de todo el barrio, la falta de una fuente pública de agua potable, más papeleras y un largo etcétera de detalles que han llegado a tal punto de degradación que hacen del parque un lugar poco agradable para muchas personas que piensan en otras opciones antes que hacer uso del mismo.

A modo de ejemplo, hace dos años que se suprimió la única fuente pública de agua que había cercana al Kiosko, lo que ha supuesto la queja de innumerables vecinos, el Proyecto Liberal ha recogido 1.100 firmas en este sentido que han sido presentadas al Ayuntamiento y que todavía no han sido antedigas. Se trata de vecinos que consideran que con un tratamiento sanitario adecuado y unas instalaciones limpias debería haber agua pública al abasto de sus hijos, de quienes deseen practicar deportes controlados en las zonas específicamente destinadas para ello.

El Kiosko, en un principio, obtuvo gran éxito entre los que practicaban la petanca, a día de hoy las instalaciones dedicadas a este deporte normalmente de las personas mayores se encuentran en un estado lamentable que hace que las pistas estén prácticamente inservibles.

El kiosko, en definitiva, se convierte en el centro de atención de los usuarios del parque y de su buena ubicación depende el éxito o fracaso de una zona pública que bien gestionada y respetada genera empleo público a bajo coste.

Al mismo tiempo un kiosko ampliado y bien ubicado; pero en un entorno ajardinado degradado produce el efecto contrario, el desuso de los espacios públicos cuando es la propia tradición mediterránea la que ensalza el uso de la plaza pública.

La dejadez y la falta de medios tanto humanos como materiales que el Ayuntamiento de Palma destina a estos espacios y a la barriada en general han sido los motivos que han provocado que un parque relativamente moderno tenga que volver a pensarse y reestructurarse por haber quedado obsoleto.

La buena voluntad del Kioskero se centra en atender su negocio, pero nada puede hacer ante la falta de iniciativas competencia del Ayuntamiento. Lo que un día fue una promesa para los vecinos hoy se ha convertido en una carga a costa de los impuestos municipales que ni siquiera beneficia ya a los edificios del entorno, pues se degradan en la misma medida en que lo hace año tras año el parque de Son Cotoner.

Esperamos que la ubicación de un Kiosko ampliado y bien construido sea el revulsivo que necesita el parque, sirva al inicio de la recuperación de la barriada de Son Cotoner en su conjunto.

PLAN PARA PALMA DE AUSTERIDAD MUNICIPAL Y AGILIZACIÓN DE LOS TRÁMITES ADMINISTRATIVOS.

Entendemos que la mejor manera de afrontar esta situación es revisando el organigrama municipal, su funcionalidad y eficacia en términos de servicio productivo que revierte en todos, pero principalmente en los que más lo necesitan.

Qué trámite administrativo debe agilizarse para contribuir así a la productividad privada, ésa es nuestra prioridad, qué sector o qué negocios precisas de la agilización administrativa para que las licencias sean expedidas en tiempo y forma sin demora, ése es nuestro compromiso, ésa es la motivación administrativa que necesitamos.

Se tienen que reducir las áreas que en este momento no contribuyen al fomento de la economía, se deben centralizar los esfuerzos administrativos y exigir una supervisión detallada por áreas municipales, una auditoría de lo que hace falta y de lo que no, qué es imprescindible y qué no, sin afectar con estos ajustes el rendimiento institucional que sea productivo y ayude a salir de la crisis. En este sentido el gasto desmesurado poco tiene que ver con el servicio al ciudadano y con la mala gestión.

Hay que evitar viajes de autoridades, regalos en fiestas señalaas, coches de lujo con chófer de uso individualizado, el absentismo laboral sin consecuencias, en definitiva hay que prescindir de los privilegios de los que nos administran en tiempos de necesidad económica de todos, ya que sólo cuando los ciudadanos empezan a ver que se toman medidas reales en este sentido y que no se hacen pagos innecesarios a empresas externas cuando los informes los pueden evacuar los técnicos del Ayuntamiento empezaremos a retomar la confianza en la política municipal y en los políticos en general.


LA POLÍTICA MUNICIPAL LIBERAL ADECUADA A LAS BARRIADAS DE PALMA.

Hemos pasado de tener una visión de la Ciudad de Palma integrada por barriadas de primera, segunda y tercera categoría a una acción urbanística en la que se prescinde directamente del concepto barriada y que realiza la inversión pública en áreas, calles o ejes cívicos a la carta, lo cual desmerece al comercio tradicional e incentiva otras posibilidades, en el caso de la Calle Fábrica, claramente y únicamente los intereses de restauradores.

En consecuencia, el Proyecto Liberal no puede entender una concepción de la Ciudad de Palma que prescinda de las barriadas. A las barriadas les afecta el diseño de la Ciudad de igual manera que no puede construirse una casa por el tejado. Quizá esta idea, que vuelve a estar lejana a la ciudadanía y a su día a día sea la que explique el caos urbanístico en el que está sumergida, literalmente, la Ciudad de Palma.

Evidentemente, esta visión administrativa y urbanística que prescinde de las barriadas por un bien supuestamente más elevado o superior implica tener una idea del interés general justificada por una acción de gobierno esté o no equivocada, lo cual acarrea evidentes perjuicios a ciudadanos concretos que, al parecer, tienen que limitarse a soportar este mal diseño de Ciutat a toda costa.

Una visión general de las barriadas de Palma, que facilite la productividad de riqueza, entendida como la suma de las diferentes actividades productivas es lo que procede, y no una selección de las mismas pues esta concepción de la ciudad es restrictiva, a la larga perjudicial.

Evidentemente, Palma precisa de un enfoque turístico, ya se ha hablado en algunos Plenos municipales de la importancia específica que ha adquirido del tratamiento del turismo a nivel municipal, más bien comprendido en el área de servicios que este colectivo de visitantes precisa de manera específica.

Crear por lo tanto áreas lúdicas, destinadas exclusivamente al ocio es un error porque al limitar el tejido empresarial, al acabar con el comercio tradicional estamos creando actividades que son meramente de explotación de los recursos, ni los regeneran ni son sostenibles.

El caso más evidente de lo que hablamos y punto que también se trata en este programa es el de la Playa de Palma, es decir, lugares destinados a la explotación turística en los que la reinversión del Estado es mínima y en la que los servicios deficitarios de los sucesivos Ayuntamientos provocan la obsolescencia.

Las cosas del Ayuntamiento funcionan en el corto y medio plazo en tanto en cuanto se cuidan y ya tenemos más que comprobado, de ahí todos los temores de la barriada de Santa Catalina, de que el Ayuntamiento se despreocupa del mantenimiento, de los cuidados y servicios que precisan tales inversiones, con lo que las políticas de intervención e injerencias en los planteamientos del libre mercado de la producción de riqueza no son más que pan para hoy y hambre para mañana.


PROGRAMAS ESPECIALES PARA BARRIADAS OLVIDADAS, CONFLICTIVAS, ZONAS OBSOLETAS, DEJADAS O ABANDONADAS POR EL AYUNTAMIENTO COMO SON GOTLEU, ES JONQUET, ES PIL.LARI, ESTABLIMENTS O EN PROCESO DE DEGRADACIÓN RECUPERABLE COMO PLAYA DE PALMA.

EL REFERENTE, LA PLAYA DE PALMA.

I.- PROGRAMA ESPECÍFICO DE ACTUACIÓN DEL PROYECTO LIBERAL, PLIB-PLIE EN LA PLAYA DE PALMA.

Sin perjuicio de que la información recogida in situ, en la misma Playa de Palma, sistematizada y tratada pueda cubrir el objetivo que ha justificado su búsqueda, la de cumplir con el interés general y la equidad en la redistribución de los recursos de la zona, parece aconsejable a la luz de todo el proceso de análisis que se ha establecido, el plantearse el estudio de un desarrollo pormenorizado de los grandes ámbitos que quedan definidos en la presente propuesta de programa específico de actuaciones municipales para la Playa de Palma, a) ESTRUCTURAS ORGANIZATIVAS Y RECURSOS HUMANOS, b) RECURSOS ECONÓMICOS, GESTION Y USO DE LOS MISMOS, c) MEDIDAS DE SEGURIDAD ESPECÍFICAS PARA LA ZONA, d) RECONSIDERACIÓN DE LAS NORMAS MUNICIPALES QUE AFECTAN AL HORARIO DE APERTURA Y CIERRE DE LOS ESTABLECIMIENTOS, EL IMPACTO SONORO Y LA CONVIVENCIA CIUDADANA CON LA TURÍSTICA, que a forma de propuesta política, permitiera, con una ampliación de la información, mayor ajuste y definición que venga de la mano de ASOCIACIONES, EMPRESARIOS Y VECINOS de la Playa de Palma, establecer los puntos débiles más significativos de los comercios y establecimientos turísticos con mayor necesidad de regeneración en la zona, a la vez que líneas de actuación (colaboración y ayuda) lo más cercanas a la realidad turística de la zona posible.

Esta zona padece fuertes deficiencias estructurales, motivadas por la obsolescencia de ciertas instalaciones, de aparcamiento y de transporte público -de conexión metropolitana y con la Ciudad de Palma- que además de dificultar su normal funcionamiento y capacidad de gestión, generan auto procesos de freno y degenerativos que disminuyen su potencial posibilidad de intervención.

Estas líneas de actuación generales deberían centrarse en aspectos a su vez generales de la gestión y administración de los recursos humanos y económicos, ordenado y organizado de tal forma que simultáneamente con la oferta de ayuda logística, el método de uso y mejor aprovechamiento de esta ayuda logística, tecnológica, etc. se convierta en una línea de reciclaje y de formación del personal, al servicio del empresariado y comercio turístico de la Bahía de Palma.

La garantía de mayores posibilidades de éxito se basa en la máxima “personalización” de la oferta, en llegar a conseguir una propuesta a la medida de cada uno de los comercios de un cierto tamaño y a la medida de grupos para los más pequeños, que deben combatir el monopolio y la competencia desleal en la zona a través del asociacionismo y la exigencia de cumplimiento de la misma legalidad para todos, conscientes de que los recursos y posibilidades de los establecimientos turísticos, de diversión y de ocio deben responder a una oferta diversificada y de libre mercado, como ya sucediera hace diez años, a la equidad en el reparto de la misma y contando para ello con el respaldo de las políticas e instrumentos municipales que amparen siempre al más perjudicado por las dinámicas opuestas a la revitalización de la zona que se han seguido en los últimos tiempos, corrigiéndose a tal efecto aquéllas medidas de implantación municipal que se han demostrado ineficaces y que han sumido a la zona en un total desastre de orden público, que ha favorecido el nacimiento del monopolio turístico de quienes amurallan sus recintos de ocio, se aíslan de la realidad comercial y de conjunto de la zona y la dañan inevitablemente. En este sentido, tanto el sistema de alojamiento y pensión denominado “todo incluido” –totalmente desaconsejable en esta zona en la que la oferta complementaria es de gran importancia- como la dejación por parte del Ayuntamiento de Palma de sus funciones más elementales de orden público en los horarios que más se precisan y en los momentos de mayor auge turístico, nos conducen a lo que existe, un extraordinario desánimo del empresariado para afrontar con seguridad jurídica y diversificación la buena marcha de los negocios que están abiertos al mar y situados en uno de los emplazamientos de primera línea que mayor ingreso histórico y rentabilidad han proporcionado a las Islas Baleares.

El mismo proceso metodológico de este trabajo es el que proponemos para un estudio más pormenorizado, y sin perjuicio de integrarlo en las grandes propuestas de remodelación habidas con el consenso de los niveles autonómico y nacional, para ello se deberán mantener las reuniones que sean precisas con los representantes del sector turístico y vecinal en la zona, de tal forma que la propia acotación temática y de individuos (comercios, y establecimientos de restauración y ocio) lleve por sí misma a la configuración de un diagnóstico-propuesta de actuación.

En cualquier caso es del todo conveniente y necesario aplicar un mecanismo de actualización sistemática de los datos obtenidos para, además de mejorar su aprovechamiento y rentabilizar el esfuerzo inicial (inédito por otra parte), disfrutar de una permanente visión de conjunto y específica del ámbito de la Administración Local en esta área Metropolitana, que abarcaría Calvià, Palma, Bahía de Palma, Llucmajor y Marratxí. Por todo ello, el Proyecto Liberal, PLIB-PLIE está dispuesto a:

Primero.- Constituir una mesa de comunicación e información directa del Ayuntamiento de Palma con los representantes autorizados de la Playa de Palma y Ca´n Pastilla para controlar la evolución de la intervención municipal en esta área. Dieciséis años sin asistencia y sin preocupación de los entes locales por esta área turística de nuestro litoral es demasiado tiempo político sin intervenciones decisivas.

Segundo.- El plan de intervención para esta área debe ser inmediato, prevaleciendo aspectos de seguridad ciudadana, habilitación de espacio para aparcamiento y de ornamentación e imagen de los jardines y zonas verdes desatendidas, tanto de los paseos como de las jardineras de zonas abandonadas por el Ayuntamiento, siendo necesaria de manera urgente esta intervención en zonas concretas como el Molinar.

Tercero.- El aparcamiento en primera línea debe estar demarcado como zona azul gratuita, un sistema que se emplea en la práctica totalidad de los municipios turísticos costeros, de tal manera que se puede aparcar por un espacio de tiempo prudente, de una hora a dos horas sin tener que abonar ningún importe por ello, si bien el conductor debe comprometerse, dejando en lugar visible la hora de llegada, a no prolongar su aparcamiento por más tiempo durante las horas comerciales, de 9hs a 14 hs y de 17hs. a 19 hs.

Cuarto.- La Playa de Palma debe ser zona declarada como apta para la actividad creativa y emprendedora, así como para el deporte. Por ello el Proyecto Liberal, PLIB-PLIE se compromete a que los artistas y los deportistas encuentren la manera de presentación de sus propuestas durante todo el año.

ES JONQUET.

Para la barriada de Es Jonquet proponemos respeto y protección de las construcciones y edificaciones que tengan un especial simbolismo por su antigüedad para las Islas Baleares y el Municipio de Palma. Para ello promoveremos la rehabilitación y readecuación funcional de los molinos de viento mallorquines a los nuevos tiempos, sin que pierdan su fisonomía tradicional. Estas medidas se extenderán a monumentos, iglesias, escudos, y cuantos otros bienes puedan tener un interés cultural o turístico para la ciudad de Palma. No hay mejor inversión municipal que la del patrimonio público. Se llegarán a acuerdos puntuales con los propietarios que puedan demostrar que sus bienes pueden representar un interés general para la Comunidad y el Municipio.


Barriada de Es Pil•lari:

Hay 500 viviendas que están a punto de ser entregadas en fechas próximas y que cuando se hagan van a tener las siguientes consecuencias:

1.- El médico que está actualmente solo 2 horas no va a poder atender a todos los enfermos.

2.- La escuela actualmente ya está casi masificada, con lo que habrá niños que se tendrán que ir a otros pueblos.

El Proyecto Liberal propone que antes de construir se provean las infraestructuras correspondientes y básicas como serían salud y educación, ya que los problemas derivados van a afectar tanto a los nuevos vecinos, como a los ya existentes. La falta de previsión ha contribuido a un crecimiento urbanístico de las barriadas de Palma que produce caos circulatorio y que está falto de un diseño funcional para su desarrollo sostenible.

Debe estudiarse la frecuencia de los autobuses para que sea inferior, ya que actualmente solo pasa un autobús cada 70 minutos en días laborables y de 120 minutos en los días festivos. Es cierto que la población actual es muy pequeña, pero se tendría que apoyar la línea de autobuses en la recogida de pasajeros de ciertas poblaciones del extrarradio como son S'Aranjassa, Sant Jordi, Ses Cadenes, Es Pil•lari y Casa Blanca para que pudieran disponer, finalmente, de mayor frecuencia.

En el caso de S'Hostalot, la solución que se dio a los vecinos fue la de tener una especie de contrato con los taxistas y que dicha línea la cubran los taxistas a petición del usuario. Es decir el usuario solicita el servicio, el taxista lo realiza con un precio pactado con el ayuntamiento y el usuario sólo paga el billete ordinario de autobús. Ese sistema tal vez no sea el más adecuado o solidario para el resto de las otras poblaciones debido a que tienen mayor población. En consecuencia, el Proyecto Liberal propone trabajar con todas las asociaciones de vecinos, con la EMT y con el Ayuntamiento y entre todos encontrar una solución de consenso.

El cableado de Gesa todavía va por las fachadas, como en Son Cotoner proponemos su soterramiento.

No existe ni un solo árbol que esté plantado por el ayuntamiento.

También existen casas que siguen sin tener agua corriente ni aguas sucias a pesar de que la mayoría de los vecinos a menos de 5 metros sí que tienen esos servicios al abasto. Estas situaciones serán reparadas allí donde proceda dada la facilidad con la que podrían solventarse estos problemas de abastecimiento de aguas públicas. El coste asumido por el Ayuntamiento de las reparaciones deberá repercutir, igualmente, en quienes tengan que pagarlo, muchos vecinos no se negarían a pagarlo pero se encuentran con que nadie da el primer paso para arreglar estas instalaciones, igual sucede en Establiments.

No existe ningún Casal de Barri, ni ningún local del ayuntamiento donde las diferentes asociaciones vecinales se puedan reunir. Dichas reuniones se realizan en la actualidad en sus mismas casas particulares. El Proyecto Liberal propone la cesión de uso de un local municipal a tal efecto.

El mantenimiento de las aceras también está en muy mal estado con el consiguiente peligro para el ciudadano, sobre todo de niños y ancianos. El Proyecto Liberal se compromete al arreglo de las aceras de Es Pil.lari, dedicando una brigada especial del Ayuntamiento para esta barriada y las que lo necesiten por tener el mismo problema durante toda la Legislatura.

En la barriada de Sant Jordi.

Es común a esta barriada una problemática extensiva a los barrios periféricos de Palma.

Así, necesitan una escuela nueva, porque hay 9 niños que tienen que ir a otros pueblos en coche y los tienen que acompañar sus padres.

En este caso a corto plazo se debe concentrar a todos esos niños en un único centro, ya que actualmente están diseminados en varios centros y debe ponerse a su disposición un minibús para llevarlos y traerlos en la misma puerta del colegio de su pueblo. Es decir que la única diferencia que habría sería que esos niños en vez de entrar por la puerta del colegio, entrarían en la puerta del minibús y después al volver en vez de salir de la puerta del colegio saldrían de la puerta del autobús. En ese caso para los padres y las familias la diferencia sería mínima tan solo de unos cuantos minutos para llegar a tiempo al colegio del otro pueblo. Se puede dar el caso de que haya familias que no dispongan de vehículo privado, además de que están realizando un gasto en gasolina que el resto de los padres no lo hacen, a parte de que a según que edad, habrá niños que podrán ir solos al colegio y otros que todavía dependerán de sus padres para poder ir y venir del colegio.

A largo plazo sería la construcción de un nuevo colegio con más aulas y con una previsión a 15 o 20 años, según lo que las estadísticas poblacionales del pueblo indiquen, para que todos los niños puedan ir al colegio de su pueblo.

El antiguo colegio se quedaría como refuerzo del nuevo colegio, en caso de que la población infantil aumente antes de lo previsto, y también como casal de barri, donde integrar las asociaciones de vecinos, tercera edad, asociaciones infantiles y juveniles. Donde el material sería compartido por todos, de esa manera, por ejemplo el aula de informática podría estar casi permanentemente en funcionamiento, ya que en horario de clase, los mayores podrían dar clases y cuando los niños salieran del colegio para hacer actividades extraescolares pudieran ir al aula de informática.

También se aprovecharía para incluir un centro de día, todo en el mismo recinto, donde las familias que tengan a sus mayores con ellos, puedan ir a trabajar y que durante el día ese anciano, no se quede todo el día solo en casa.

Es cierto que según la normativa vigente se necesitan un mínimo de personas para poder tener un centro de día abierto, pero la opción que estamos proponiendo supone tener todo integrado en un mismo espacio, donde los niños, jóvenes y mayores puedan compartirlo y que las atenciones médicas de los mayores, se puedan repartir entre los pueblos del alrededor, con lo que si en un pueblo tienen un centro de día con la mitad de las personas y otro pueblo le ocurre lo mismo puedan compartir el médico y la enfermera. Es cierto que esos profesionales se tendrán que repartir y trasladarse de un centro a otro, pero creemos que es una pequeña molestia comparada con el servicio que se puede dar a nuestros mayores.

Como el colegio va a tardar en construirse, no tan solo porque ahora mismo no hay presupuesto, sino porque al construcción requiere de un tiempo, en este espacio de tiempo se intentará hablar con el obispado, que tiene en el pueblo espacios cerrados, para hacer un acuerdo, donde se puedan utilizar esos espacios para el bien de toda la sociedad.

En estos tiempos que corren hay que buscar cómo hacer más con menos y para eso se necesita la voluntad y participación de todos, es mejor aunar esfuerzos para un bien común ya que el resultado es mucho mejor, más responsable.

El Proyeco Liberal propone la construcción de un colegio nuevo, la habilitación de un centro de día y dotación de uso de lugares para reunirse las asociaciones.

EN LA BARRIADA DE ESTABLIMENTS

Tiene los problemas muy parecidos a los de Es Pil•lari con lo que respecta al mantenimiento de aceras y casas sin las acometidas de agua corriente ni aguas sucias.

El Gasoducto afecta frontalmente a esta barriada, donde deberían preverse las indemnizaciones al vecindario por este concepto, mal diseñado.


UNA PALMA LIBRE Y SEGURA.
Seguridad ciudadana en Palma, donde más falta nos hace.

La inversión en una policía autonómica va en detrimento del resto de Cuerpos y Fuerzas de Seguridad que ven cómo sus posibilidades para realizar bien su trabajo cada día son inferiores.

Es aquí donde el Parlamento de las Islas Baleares, el Consell y los Municipios deben mostrar más sensibilidad, más agradecimiento por el servicio prestado, el reconocimiento de nuestras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, tanto de la Policía Local, como de la Guardia Civil como de la Policía Nacional debe sostenerse en la cooperación, la dotación de medios, la observancia del proceso selectivo y de la eficacia de la prestación del servicio sabiendo que al final, se sirve a las Islas Baleares, sin que por ello se precise una policía autonómica.

La policía que nos hace falta se llama policía judicial, se llama policía científica, se llama policía de proximidad que utilice las nuevas tecnologías para prestar el servicio cuanto antes, se llama SERVICIO INCONDICIONAL POR LAS ISLAS BALEARES.


PROPUESTAS LIBERALES PARA PALMA.

Rectificar el carril bici al modo londinense para Palma, sin que su trazado principal pase por avenidas céntricas.

Reforma integral del Auditórium.

Mantenimiento de tuberías de agua y de gas para evitar fugas.

Reestructuración de horarios y de cuadros de los servicios municipales de limpieza.

Imposición legal de los denominados trabajos para la comunidad por gamberrismo callejero o botellón, problemas que deben ser regulados por ordenanza municipal. Desarrollo legal a nivel municipal y autonómico con base Constitucional para la eficacia de las sanciones impuestas por gamberrismo, al igual que ya se ha hecho en otras Comunidades Autónomas españolas para reprimir los denominados delitos menores.

Apertura de residencias para la tercera edad según estadística poblacional y envejecimiento por zonas.

Apertura de los Centros de asistencia a nuestros mayores las 24 hs. del día, 365 días al año.

Ordenación por prioridades sociales de las partidas presupuestarias municipales.

Completa transparencia con métodos de contabilidad pública de los contratos menores administrativos.

Especial exigencia de cumplimiento de requisitos, control, cualificación y de formación para el personal que atiende en las residencias de la tercera edad.

Aumentar los coeficientes de edificación, hasta 5 plantas en todo el Municipio de Palma.

Dotar de carácter mediterráneo a las nuevas construcciones. Un perfil para las edificaciones propio de las Islas Baleares, como sucede en aquéllos lugares donde se quiere conservar y respetar un modo de vida, una estética uniforme y distinguida.

Control de los vertidos ilegales, residuos y aguas fecales.

     El origen de los vertederos ilegales tiene que ver con el aumento descontrolado de la construcción en Mallorca y la subida paralela de las tasas que tenían que pagar los constructores por tonelada de residuo que generaban, diez veces más cara que en cualquier otro lugar de España.

Pues bien, ahora con la crisis, en principio, hay menos obras y, en consecuencia, menos escombros que tirar a los vertederos ilegales, sin embargo ni los vertederos ilegales desaparecen ni el volumen de escombros que se vierten ilegalmente disminuyen, ¿nos preguntamos por qué?

Por una sencilla razón, porque a pesar de la crisis los precios de las tasas de los vertederos oficiales siguen siendo inasumibles y, en lugar de promover o incentivar facilitando las gestiones lo que consiguen es continuar con la disuasión, no es menos cierto que en tiempos de crisis los constructores ya no sólo ven la tasa como algo inasumible, sino que ni siquiera legalizan muchas de las obras que por poco que puedan ni las declaran.

Pero no nos vamos a detener en el por qué suceden estas cosas, sino en qué sucede con los vertederos ilegales que ya existen y que están llenos de escombro y deshechos, como es el caso de :

*Polígono Can Valero- C/. DE ALBERT CALVERT y C/. DE JOSEP ANTONI CABANYES S/N.

*C/. DE JUAN GRIS S/N ( ZONA CAMPO DE FÚTBOL MIGUEL NADAL)

*C/. DEL EMPRESARIO JOSEP ROIG, S/N.

Pues bien, lo que sucede es que, al parecer, las competencias no están claras, EMAYA dice que no es de su competencia hacer la limpieza, que el coste que genera esta limpieza es muy alto y, en la práctica, los vertederos quedan sin limpiar, la excusa es que se invaden competencias medioambientales y deben ser departamentos externos a la empresa municipal de limpieza los encargados de realizar estas tareas, en definitiva, las culpas de unos a otros y los vertederos sin limpiar.

El Ayuntamiento de Palma tiene sin resolver la petición de nada más y nada menos 1.100 vecinos de la zona de Son Cotoner que, en su día, y de esto ya hace un año, solicitaron la limpieza de la zona y el acondicionamiento del parque de Son Cotoner. Lo que incluimos como una medida programática.

Es evidente que el control administrativo de esta situación pasa por querer afrontarla en primer lugar con los efectivos de limpieza disponibles, planificando con urgencia su acometida y, después, regularizando y adaptando a la realidad los precios de las tasas de los vertederos oficiales, incrementando las sanciones por el desescombro ilegal. Mientras se siga haciendo política ficción, es decir, nada, los vertederos seguirán incrementando el nivel de residuos y la imagen de Palma será cada vez peor, no sólo porque existan vertederos ilegales descontrolados sino porque sus Autoridades no le han puesto remedio.

Regeneración con especies autóctonas y limpieza de bosques, incluida la reforesta y lucha contra la procesionaria, con especial cuidado en parques y jardines abiertos al público como el bosque de Bellver.

Proponemos evitar la mala praxis por la que las reuniones con los vecinos no sirven más que para justificar que éstas se han realizado, pero en realidad sigue encubriéndose la voluntad de no querer hacer las cosas de otra manera que no sea la que ya se ha decidido por el Ayuntamiento, estamos ante una rotura de los puentes de comunicación entre el equipo municipal sea del color político que sea y la ciudadanía.

La actividad administrativa y comercial precisa a día de hoy todavía del vehículo para poder llevarse a cabo y a diario. Los comercios que se abren en zonas donde el carril bici ocupa el espacio que estaba destinado al aparcamiento de coches no son rentables y los espacios públicos subterráneos para el aparcamiento se han encarecido de manera abusiva.

La ciudad de Palma necesita un diseño funcional del conjunto del Municipio para los ciudadanos en general, que propicie la convivencia sana para vecinos y comerciantes, que deben estar unidos y no divididos en la configuración de la Ciudad de Palma que todos queremos.